Visitas: 436 Francisco Palazón, presidente de la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer Cuando te comunican que tu hijo tiene cáncer el tiempo se detiene. Entonces, sientes cómo los segundos dejan de pertenecerle a las agujas del reloj y comienzan a contarse con los latidos de su corazón. Tu pulso, en cambio, se congela, el sudor se vuelve frío y la lágrima se te queda anudada en la garganta, impidiéndote respirar. En apenas un segundo, escuchas el diagnóstico y de pronto, todo tu mundo está cabeza abajo, aunque tus pies estén en el suelo, más que nunca. Puedes sentir el peso de tu cuerpo, la presión del…