Visitas: 200 Presente en más de 50 países, constituye un ejemplo de solidaridad Padre Ángel García Yo desde niño quería ser cura, porque en mi pueblo había un sacerdote que se llamaba Don Dimas y que era muy bueno, ayudaba a los más pobres y yo quería ser como él. Por eso me hice cura, pero un cura cercano a la gente, a los más desfavorecidos. Así comenzó Mensajeros de la Paz hace 55 años en Asturias. Nacimos para sacar a los niños de los orfanatos, aquellos lugares tan tristes y con tantas carencias, sobre todo, afectivas. Queríamos crear algo que fuera lo más parecido a una familia, normalizar,…