Visitas: 272 Carmen Rodríguez, presidenta de ADECES Por fin, el Tribunal Supremo (TS) corrige en parte el entuerto de las sentencias de la Manada de la Audiencia de Navarra y del TSJ de esa comunidad, transmitiendo algo más de consuelo a la víctima y aportando a las mujeres la seguridad que las otras dos sentencias habían dilapidado. La sentencia del TS cura, en parte, el dolor, sancionando a los autores por un delito continuado de violación. Señala, además, el camino a todos los órganos judiciales de la forma de interpretar estos casos, aspecto verdaderamente importante ante la reiteración de las acciones en grupo. Aunque se libran, porque nadie lo…